lunes, 1 de junio de 2020
2.2 Atributos de la Realidad: La Realidad Actúa
La actuación es un atributo de la realidad; por lo tanto, toda realidad actúa: Si Dios, tú, yo, sistemas solares no conocidos, etc. son reales, actúan, independientemente del conocimiento que tengamos de ellos. Aquí recurro a Zubiri, quien expresa: “Es realidad todo y sólo aquello que actúa sobre las demás cosas o sobre sí mismo en virtud, formalmente, de las notas que posee” (Sobre la esencia. Ed. Soc. de Estudios y Publicaciones, Madrid 1962, pág. 104). Reflexionemos a partir de estas palabras:
Lo primero que debemos decir es que la realidad actúa “formalmente” en virtud de las notas que posee: Al decir formalmente, Zubiri se refiere a que la realidad actúa en cuanto realidad…; esto es, no en cuanto el sentido que nosotros le demos, sino en virtud de las notas reales que de suyo posee. Ejemplo: Durante un sismo, desde una estantería caen porta vasos de cuarzo y corcho -de la misma forma, tamaño y altura- sobre las cabezas de las personas que allí se encuentran… La actuación de estas realidades que caen, será diferente, de acuerdo con las notas reales que los constituyen como una realidad de suyo corcho y cuarzo y no de acuerdo con el sentido de porta vasos que les hemos adjudicado. Así, el fuego actuará de la misma manera sobre los billetes, tengan para nosotros el sentido de mil o veinte mil pesos: se trata de la actuación de las notas reales del fuego y de la celulosa. La puerta de hierro se oxida, no porque sea puerta sino porque es hierro y el agua actúa sobre él provocando su oxidación. Llamemos –nosotros- a esta actuación de la realidad “actuación real”.
Lo segundo que debemos tener presente es esta doble actuación de la realidad: sobre sí y sobre lo demás: En una molécula de agua hay una serie de actuaciones internas entre los átomos de Hidrógeno y el átomo de Oxígeno; fuerzas de atracción mantienen esa cohesión que da lugar a la molécula de agua. El agua, a su vez, actúa disolviendo sales, azúcares, proteínas… Al mismo tiempo, sobre ella actúa la temperatura la que, en casos extremos, la solidifica o evapora, dando lugar a diversos estados pero sin perder su esencia. La actuación del agua sobre los organismos vivientes es importantísima, posibilitando la replicación de ADN, actuando en el metabolismo, en la fotosíntesis, la respiración celular, etc. Fuerzas gravitacionales, electromagnéticas, nucleares, radiaciones; mezclas, fusiones, ente otras, forman parte del universo interactuante de las realidades materiales que estudian biólogos, químicos, físicos y astrónomos. Ahora bien, mientras más ascendemos en la complejidad de las realidades que conforman nuestro Universo, más complejo se vuelve este universo interactivo. Así, si consideramos las realidades vivientes, surge la actuación propia de las notas de las realidades orgánicas. Reproducción, desarrollo, crecimiento, nutrición, sensaciones, reflejo…. La lombriz de tierra, por ejemplo, remueve la tierra, ingiriendo partículas de suelo y digiriendo los restos orgánicos; para alimentarse, arrastra hojas al interior de la tierra… Con su actuación forma especies de túneles subterráneos que remueven, airean y enriquecen el suelo, provocando el ascenso del fósforo y potasio que se encontraban en el subsuelo y expulsando sus propios desechos nitrogenados... Con el paso del tiempo, propio de todo ser viviente es la degeneración y pérdida de su substantividad para transformarse en realidades más o menos simples: moléculas pequeñas, grasas y ceras, polisacáridos, sustancias húmicas, enzimas y la biomasa de microorganismos de origen vegetal y animal…
Estimados alumnos: La idea no es que para entender lo que es la realidad de suyo, tengan que de inmediato profundizar sus conocimientos de química, física, biología, química orgánica, biofísica, física cuántica, astrofísica, etc. La finalidad del tratamiento ontológico que estamos haciendo de la realidad es tener presente que: 1º El filosofar no es un juego de elucubraciones o palabras bonitas, lejanas a la realidad: Eso es demagogia, opiniología o charlatanería. 2º La realidad, cada realidad y el todo real – el Universo- es complejo, actuante; pleno de transformaciones. 3º El científico, por amor al Universo, se dedica a su descubrimiento, distinguiendo lo esencial de lo no esencial, las actuaciones y sus consecuencias interactivas… 4º El sabio sabe cuánto no sabe y, por lo mismo, es siempre humilde; no se envanece y disfruta del camino del descubrimiento. 5º Mientras más avanzamos en el descubrimiento de la realidad, mayor es nuestra conciencia sobre la complejidad del Universo y de cada realidad; sobre todo, de la nuestra. Percibimos un Universo infinito, lleno de misterios. Entonces, admiramos la inmensidad de ese Universo micro y macroscópico, nos asombramos y, sobrecogidos, agradecemos nuestra existencia, en el centro de la inmensidad… 6º Disfruten el ser universitario y ser estudiante, no todos tienen la vocación o no todos los que la tienen, han podido darse la oportunidad de realizarse como tal… 7º Sigamos con la realidad y su actuar…
La realidad actúa, sobre lo demás y sobre sí misma. La actuación de la esencia da lugar a notas derivadas. A modo de ejemplo, destaquemos la actuación de la célula genética –morfogénesis- que a través del desarrollo da lugar a la forma de un organismo completo. En el caso de los organismos pluricelulares, esto conlleva a una serie de actuaciones derivadas esenciales de partición, diferenciación y crecimiento celular, organogénesis… Producto de esta actuación, en los animales superiores, aparece un sistema nervioso que actúa respondiendo a la realidad en cuanto estimúlica. Mientras más perfecto es este sistema, la realidad orgánica tendrá más posibilidades de recepción estimúlica y respuesta; lo que le permitirá un mayor poder y dominio sobre el medio. Así, si pinchamos una babosa, ésta arrancará; pero si la llamo o pongo música, le enciendo la luz, no tendrá reacción alguna. Si pinchamos un gato o perro, le ponemos música, llamamos o encendemos la luz, ellos sí reaccionarán ante esos estímulos; ya alejándose, ya acercándose, arañando, mordiendo o jugando.
Ahora bien ¿Si la realidad actúa sobre sí y lo demás, en virtud de las notas reales que posee, qué acontece con la actuación de nuestra realidad “persona humana”? Ante esta pregunta tendremos dos respuestas esencialmente distintas. Para quienes afirman que nuestra esencia es de índole orgánica, la complejidad y mayor posibilidad de respuestas a estímulos, vendrá dada (al igual que en los animales) por nuestro desarrollo ontogenético (desarrollo de cada uno), lo que se expresará en un sistema nervioso más perfecto que da lugar a un cerebro hiperformalizado, esto es, capaz de realizar análisis y relaciones más complejas que las que desarrolla cualquier otro animal. Así, comparados con el mono o el delfín, nuestra gama de estímulos y respuestas a los mismos será mayor que la de ellos. De acuerdo con esta afirmación: Somos un animal más de la escala zoológica. ¿Pero nuestra esencia es orgánica? Si una realidad es esencialmente orgánica, su actuación deberá ser de la misma índole y calidad que las notas reales de las que procede: De hecho, los biólogos saben que cualquier cambio en la actuación de un ser viviente es causado por la acción del ambiente y la necesidad de adaptación a éste, lo que implicará un cambio orgánico, su emigración o extinción. Así, cada especie animal actúa en un juego de adaptación natural organismo – ambiente, esto es, naturaleza- naturaleza; sin artificios que intermedien: sin estufas o ventiladores, sin cemento, aceros, cableados o conservadores de alimento…
Realidad personal – Realidad animal… La realidad actúa de acuerdo con las notas reales que posee…
¿Nosotros? He aquí la otra respuesta: La realidad persona humana –yo, tú- tiene, posee un cuerpo que al igual que todo organismo viviente reacciona a estímulos y nuestro cerebro (ya lo dijimos) nos permite una serie de análisis pero… no tenemos la mejor capacidad auditiva, ni visual, ni olfativa, ni kinestésica, ni fuerza…. Sin embargo, creamos el teléfono, estetoscopio, telescopio, microscopio, scanner, automóvil, submarinos, satélites… Creamos insulina artificial, se experimenta en la fusión nuclear, se intenta desentrañar el origen de la realidad materia desde la “materia invisible”, creando un espectacular laboratorio y su máquina Gran Colisionador de Hadrones; llamada por algunos la máquina de Dios… También hacemos poemas, sentimos la vocación de educar, amamos, danzamos, rezamos, tenemos símbolos… Teniendo nuestros cuerpos la misma naturaleza orgánica, damos respuestas tan diversas, que no tenemos idea de quién vive tras una casa.
Nuestra realidad humana corta con la naturaleza… Sí, le estimula lo estimúlico pero a diferencia del animal, nosotros inteligimos el estímulo, lo aprehendemos como realidad; es decir, somos conscientes de que no sólo siento ese olor a rosas sino que las rosas son reales; es más, primero sé que son reales y luego me pregunto qué realidad es, cómo es, qué sentido puedo darle en mi existencia… y elijo qué hacer ante ella: ¿Me dedico a estudiarla? ¿Cómo biólogo, botánico o como agricultor? ¿Me dedico a comercializarla? ¿La manipulo genéticamente para obtener rosas azules o simplemente las tiño? ¿La regalo como muestra de afecto? ¿La uso como inspiración para un cuadro, que pinto con óleo, acuarela o carboncillo? Las opciones son muchas… debo decidir cómo actuar. En cada segundo debo decidir qué hacer de mi existencia... Mis actuaciones no responden a mis capacidades orgánicas; es más, muchas veces atentan contra ellas: fumo, bebo alcohol, fabrico alimentos con altos grados de triglicéridos, invento bombas atómicas y bacteriológicas… ¿Qué realidad somos? ¿Cómo explicar todas las contradicciones de nuestros actos? ¿Por qué y para qué tenemos todas estas potencialidades que no tiene ninguna otra realidad orgánica o inorgánica; por qué y para qué somos conscientes de la realidad, de la vida y de la muerte?
Una esencia no material – espíritu o “algo”- actúa sobre nuestro organismo y le pide que dance, estudie, haga deporte, supere las discapacidades orgánicas, cultive la naturaleza, ame, entienda, cree… Pero toda realidad actúa y el cuerpo es real y actúa sobre el organismo y le pide descanso, comer, placer. De la actuación del espíritu sobre el cuerpo y de éste sobre el espíritu, emerge la actuación poética o la destructiva, el beso de ternura, el beso de pasión y el beso de la traición, el abrazo protector y el acto violador, la responsabilidad ante nuestros actos y sus consecuencias o la evasión y la mentira irresponsables…
Si nuestra esencia es de índole espiritual, el cuerpo es una nota adventicia orgánica: Estamos incorporados, tenemos cuerpo pero no somos cuerpo; no somos animales sino personas. Estamos incorporados; hoy, aquí… Mañana… un misterio. Pero hoy, el espíritu que somos actúa sobre nuestro cuerpo y lo espiritualiza; entonces ya no actúa como cuerpo sino como corporalidad… El cuerpo que tenemos actúa sobre el espíritu que somos y lo corporaliza; entonces actúa como alma… Es lo que llamamos combinación funcional, esto es, una interacción entre realidades diversas, de las cuales emanan notas que no son propias ni de una ni de otra, sino de la combinación. Si fuéramos sólo espíritu no necesitaríamos una mesa y sillas para sentarnos y conversar en familia o con los amigos; si fuéramos sólo cuerpo, tampoco las necesitaríamos, pues nos echaríamos y no para conversar con la familia o los amigos. Existencia compleja; libertad que por ser tal debe ser responsable y prudente; pues corremos el riego de la decisión errada. Si nuestra esencia es de índole espiritual, nuestra talidad y substantividad trascienden la naturaleza; entonces, ni la gestación, ni la muerte del cuerpo, nos afecta… Nuestro origen esencial y nuestro destino son un misterio, cuya respuesta está más allá de lo visible, más allá del laboratorio… Mientras mi esencia exista, yo existo… La vida es tan sólo una forma de existencia a la cual se opone la muerte; pero el plomo existe y no es una realidad viviente….
Si somos de índole espiritual en estado incorporado, esta es una etapa de nuestra existencia que trasciende la vida y la muerte. Si nuestra esencia es un gen en desarrollo y nada más, nuestra talidad y substantividad existen en un tránsito del útero al sepulcro.
Otra explicación necesaria: La realidad actúa y actúa de acuerdo a lo que formalmente es… pero si la realidad actúa es porque “ya” es real: Si el manzano se nutre es porque ya es real, si el perro olfatea es porque ya es perro. No podría olfatear si antes no es perro… Toda acción se sustenta, emerge de una realidad; la acción por sí misma no tiene substantividad, siempre es la acción de… Por ello, la actuación de una realidad es real pero le pertenece a ella, vinculándola con el Universo, haciéndola presente en toda su integridad real… (Es problema nuestro si no logramos captarla en toda su integridad). Entonces, se deduce de lo expuesto que no es la actuación la que hace que la realidad sea real; sino inversamente: “porque la realidad ya es real, actúa”…. Amamos, nos educamos, pensamos, sentimos, tememos…. Pero todo ello es posible porque ya somos la realidad que somos. De repente escuchamos que alguien dice “Edúcate para que seas persona”. Es al revés: Porque eres persona, edúcate, ama… Somos personas amantes, sabias, educables… Lo somos por la actuación de la esencia pero tenemos que existir nuestra esencia y ello implica actualizar una serie de potencialidades que derivan de la combinación funcional. La actuación de la realidad sobre ella y sobre los demás, nos permite conocerla, saber de su existencia: pero –insisto- no es el saber de ella lo que la hace real.
Por último, y como una complejidad más nuestra: Dijimos que la realidad actúa sobre sí y sobre lo demás, formalmente, en cuanto realidad y no en cuanto el sentido que convenimos en darle. Efectivamente es así; pero nosotros “personalizamos la realidad” y a una misma realidad le damos el sentido de anillo de compromiso, objeto de comercialización o recuerdo y actuamos conforme ese sentido que le dimos. Es más, ideamos fantasías y lloramos porque, en ellas, la niña mató al buen dragón que había criado pero que después de no ver por un tiempo, ya crecido, no reconoció… Actuamos otorgando un sentido a la realidad, a veces sólo personal e íntimo; otras, comunicado y consensuado por todos o la mayoría. Si desaparecieran todos los seres humanos de la faz de la tierra, sólo quedarían las realidades actuando como tales: Sólo somos nosotros quienes necesitamos e ideamos sentidos ante los cuales reaccionamos y a los cuales, fuera del laboratorio o de la reflexión filosófica y científica, damos más importancia que a la realidad misma, pues la simbolizan, invocan... Entonces el ser humano, prefiere morir a arriar la bandera, acusa de sacrilegio a quien pisotea la cruz y guarda, como mayor tesoro, su baúl de recuerdos.
Nuestras actuaciones dan lugar a obras (realidades con sentido socio cultural): esculturas, templos, hospitales, leyes, tribunales, bombas, música, ropa, empresa, jardines, películas, juguetes, libros, dinero; organizaciones sociales, militares, religiosas, laborales, educacionales… Compleja existencia que requiere de la educación; precisamente porque nuestra respuesta no está predeterminada por nuestra organicidad
CONCEPTUALIZACIÓN FUNDAMENTAL
- La realidad actúa “formalmente”
- Explicación e importancia de la actuación de la realidad “sobre sí”
- La combinación funcional
- Explicación e importancia de la actuación de la realidad “sobre lo demás”
- La actuación como una forma de conocer la realidad que “ya” es real
- Diferencia de la actuación de la realidad, si su esencia es orgánica o si es espiritual
- La actuación de lo real, del sentido real y de lo arreal, en el ser humano
2.1 Atributos de la Realidad: La Realidad Es
2. 1 LOS ATRIBUTOS DE LA REALIDAD
- La realidad es
- La realidad actúa
- La realidad vale
Toda realidad es. ¿Pero qué significa ser? Con la palabra ser aludimos a dos dimensiones reales, propias de toda realidad, constitutivas de la misma: La realidad es algo (oveja, pasto, yo, tú…) y este algo existe (oveja, pasto, yo, tú… estamos siendo, existiendo). Probablemente, nos encontremos con muchas realidades que no sabemos qué realidad son; pero lo que sí es claro que sabemos que se trata de realidades que, por ser reales, son “algos” -como decía el físico Francisco Claro- “algos” que existen, que están siendo.
Profundicemos sobre el algo que la realidad es de suyo. Para ello, imaginemos que estamos ante una oveja pastando…
Lo más importante del ser de una realidad es su esencia –la esencia de la oveja es su estructura genética- la que cumplirá dos funciones esenciales simultáneas: a) talidad y b) substantividad.
Lo más importante del ser de una realidad es su esencia –la esencia de la oveja es su estructura genética- la que cumplirá dos funciones esenciales simultáneas: a) talidad y b) substantividad.
a) La talidad es el poder esencial que constituye la realidad como tal; su qué es, su identificación como realidad-oveja y no-pasto, no-gato, no-yo, no-tú. La esencia es la unidad básica estructural constitutiva de cada realidad, de tal modo que sin ella, no sería tal realidad; es lo que necesita para ser tal: la esencia no sólo es real sino que hace que esta realidad sea una realidad oveja. La esencia no es algo de la oveja, es la oveja. La esencia, además de constituir la realidad, es su base principial, esto es, es principio de otras notas que posee tal realidad; notas que por emanar de la esencia, llamaremos “notas constitutivas derivadas”. Con la palabra nota aludimos a todo aquello que forma parte de una realidad; ya como parte, característica o función. Así, de las notas esenciales de la oveja derivan- vía desarrollo- todas las notas que dan lugar a la forma, topografía, ubicación, disposición, relación y funcionamiento de sus órganos. Y aquí insistimos en no confundir la realidad con la idea de ella; pues es claro que la esencia no es una idea sobre la realidad, no es la idea de oveja, sino la oveja misma. La idea de oveja no bala, no pasta, no da leche...
Ahora bien, la realidad es… es “algo”, principalmente, su esencia y notas derivadas de la misma; pero no sólo esto es lo que “hay”, lo que pertenece a una realidad como parte de ella. Pertenecen a la realidad, como parte de ella, las notas que describen una situación o estado de la misma, sin llegar a determinar su realidad tal. Así, nuestra oveja puede ser una oveja recién gestada, recién nacida, cordero, morueco…, gorda, flaca, con vellón, esquilada; pero su esencia es la misma: es la misma oveja. A estas notas no esenciales sino situacionales, llamaremos notas adventicias. En el caso nuestro, hay tantos cambios adventicios a lo largo de nuestra existencia que cuesta reconocernos. Vemos la foto de cuando tenemos 1, 10, 15 años (yo podría seguir 30 años…) y nos vemos tan distintos: son nuestras notas adventicias pero, a través de ellas, en una zona más profunda somos nosotros, los de siempre… más allá de cualquier estado y decimos: soy yo.
Ahora bien, la realidad es… es “algo”, principalmente, su esencia y notas derivadas de la misma; pero no sólo esto es lo que “hay”, lo que pertenece a una realidad como parte de ella. Pertenecen a la realidad, como parte de ella, las notas que describen una situación o estado de la misma, sin llegar a determinar su realidad tal. Así, nuestra oveja puede ser una oveja recién gestada, recién nacida, cordero, morueco…, gorda, flaca, con vellón, esquilada; pero su esencia es la misma: es la misma oveja. A estas notas no esenciales sino situacionales, llamaremos notas adventicias. En el caso nuestro, hay tantos cambios adventicios a lo largo de nuestra existencia que cuesta reconocernos. Vemos la foto de cuando tenemos 1, 10, 15 años (yo podría seguir 30 años…) y nos vemos tan distintos: son nuestras notas adventicias pero, a través de ellas, en una zona más profunda somos nosotros, los de siempre… más allá de cualquier estado y decimos: soy yo.
Einstein a los 2 años (1.881), 14 años (1893), aproximadamente a los 25 años, a los 45 y finales de su vida en 1954. Esencialmente es el mismo; sus notas adventicias, aunque conforman un todo con las notas esenciales y derivadas, no determinan su talidad ni substantividad…
b) La substantividad es la autonomía entitativa, propia de cada la realidad – de esta realidad oveja- de tal forma que nuestra oveja es una realidad y no parte de otra realidad. El corazón de la oveja, en cambio, no tiene substantividad pues es una parte de ella, que cumple una función. Tampoco el vellón, ni el color o grosor del vellón de esta oveja, poseen substantividad. No confundamos, entonces, lo que es substantividad con lo que es sustancialidad o capacidad de ser sustancia. Las sustancias no tienen autonomía entitativa sino que forman parte de una realidad que sí la tiene. El pasto, tiene una esencia que le hace ser pasto, le define como tal y le otorga este carácter de ser una realidad tal y no parte de otra realidad; pero una vez comido por la oveja, pierde su esencia; deja de ser pasto, pierde su substantividad y pasa a ser una de las tantas sustancias que forman parte de la oveja.
De lo anterior se deduce que debemos distinguir entre cambios substantivos y cambios sustanciales. Esquilamos la oveja y esta sigue siendo oveja: no ha perdido su esencia (no ha perdido su talidad ni substantividad), sólo ha modificado su aspecto, sustancialmente. Sin embargo, lo que antes era parte de ella (una sustancia que llamábamos vellón) ahora, al extraerla, adquiere substantividad y llamamos lana.
Otro ejemplo: Viene un puma y se come la oveja, provocando un cambio esencial-substantivo y otro sustancial. Esencial por parte de la oveja que deja de ser realidad-oveja; sustancial por parte del puma quien luego de comida la oveja, pasa a tener más proteínas, triglicéridos, ácido úrico, glucosa, etc. La pérdida de la esencia, para una realidad, implica un cambio radical –esencial- un dejar de ser la realidad tal que era (perdió talidad y substantividad). Dentro del organismo del puma es tan sólo sustancia, forma parte de la realidad-puma. El puma al nutrirse de ratones, ratas, conejos, liebres, ovejas, hace que estos pierdan su esencia y dejen der una realidad tal, para pasar a ser parte de las miles de sustancias que él posee pero que tampoco lo definen. El puma es una realidad compuesta de millones de sustancias.
Así, nos encontramos en un Universo que está sufriendo constantes transformaciones esenciales y no esenciales (sustanciales). Un incendio en nuestros bosques sureños, por ejemplo, provocará grandes transformaciones esenciales; numerosas realidades dejarán de ser tales: araucaria, mañío, roble, ulmos, coihues, laureles, canelo, guanaco, huemul, pudú, zorro, hurón, ñandú, reptiles,… etc., por la acción del fuego sobre ellos, pierden sus respectivas substantividades orgánicas, para degenerar en otras realidades (substantividades) de índole inorgánico: monóxido o dióxido de carbono, metano, óxido nitroso… Esto convierte la pregunta por la esencia en la pregunta por la existencia de cada realidad -también de la nuestra- y se constituye, por lo mismo, en una pregunta por el principio y final de cada existencia; pues, podemos asegurar: mientras mi esencia sea tal, yo seré yo…
Mi esencia soy yo; tu esencia eres tú, más allá de cualquier modificación sustancial que sólo caracterizaría estados, más o menos prolongados; más o menos importantes. No cabe duda, estar más o menos gordos o flacos, más o menos anémicos, tener el pelo más o menos largo, estar más o menos corto de vista hace referencia a cambios sustanciales que tampoco aparecen de la misma importancia ¿Qué prefieres, perder la vista o la movilidad de piernas o la capacidad mental? ¿De qué dependerá la importancia de estos estados? ¿Es este tipo de cambio sustancial orgánico el que más nos preocupa? ¿Nosotros, las personas humanas, sufrimos otro tipo de cambios que, aunque no esenciales, son más importantes que las transformaciones orgánicas? “¡Cuán cambiado estas…!”, decimos a quien antes, reconocido por su irresponsabilidad, desidia, ahora aparece todo lo contrario. En otras ocasiones escuchamos a alguien exclamar: “Tengo que superar esta pena que me consume” o “No podía descubrir mi vocación, ahora sí; estoy feliz”, “¡Me enamoré; me desenamoré!” Somos una realidad compleja; tanto, que la discusión sobre cuál es nuestra esencia persiste por siglos… ¿Nuestra esencia- que nos hacer ser tales y otorga substantividad, es la estructura del gen humano o es de índole espiritual? ¿Somos cuerpo o tenemos cuerpo? ¿En otras palabras, dado que con la muerte mi cuerpo sufre una transformación esencial, dejo de ser yo? O ¿mi esencia es espiritual, por lo tanto la muerte no nos afecta esencialmente (ni nuestra talidad, ni substantividad) sino que sólo afecta un cambio de estado, de situación, por lo que podemos asegurar que, más allá de esta vida, seguimos existiendo? Todas estas preguntas, forman parte de las interrogantes de una antropología y axiología, a tratar en la UNIDAD II: Antropología y Axiología de la Educación.
Hasta aquí, hemos aclarado que la realidad es algo, principalmente su esencia, principio de otras notas que llamamos constitutivas derivadas. Además, configuran el algo de la realidad, las llamadas notas adventicias que no determinan su ser esencial, sino un estado o situación… Dejemos el “es algo” hasta aquí, para ir al “es algo existiendo”, intentando conceptualizar (hacernos una idea) el existir: No sólo debemos ser (alguien) personas sino existir como tales. (Se usa el algo para las realidades no personales y el alguien para las realidades personales.)
La realidad es algo (alguien) que existe: La realidad es oveja, cobre, persona,… Pues bien, la realidad no tiene problemas esenciales, pues cada realidad se encuentra siendo esencialmente lo que es - oveja, cobre, persona y no por propio esfuerzo. La esencia no es problema, en cuanto ninguna realidad se dio a sí misma la esencia: la uva se encontró siendo uva, el perro se encontró siendo perro y nosotros nos encontramos siendo cada uno una realidad-persona. Sí, la esencia nos es dada esencialmente en acto; pero lo que somos debemos seguir existiéndolo, en un juego (interacción con las demás realidades y con el todo que es el universo; por lo demás, la esencia es lo principal y sustento de toda realidad; pero no sólo somos esencia. La esencia es lo que realmente nos constituye como tales; pero también poseemos las notas adicionales que tienen sus propias potencialidades y no siempre las existimos a favor de quien somos; sino en contra de nuestro propio ser esencial… Así, siendo personas, actuamos “como si” fuésemos animales… No tenemos poder sobre nuestra esencia, por lo cual mientras existamos seremos personas; sólo que “inhumanos”. Sólo el ser humano puede existir en forma inhumana; no podemos llamarle inhumano al puma que se come al cordero. Existir, saber existir, es problemático; es el problema de ser el que se es y se debe ser; más aún cuando es evidente que nos encontramos entre las realidades que tienen y causan mayores problemas existenciales.
Pues bien, hay existencias más o menos complicadas, dependiendo de si esas existencias están más o menos predeterminadas por su esencia y por la acción de otras realidades: El peral, por ejemplo, es peral, tiene esencia de peral y su existencia consiste es su desarrollo natural, espontáneo -no voluntario ni intencional- predeterminado por su esencia orgánica y en juego con factores externos, ambientales... Los mayores problemas que puede tener su existencia es de desarrollo orgánico y esos problemas no dependen de su intención o voluntad; sus problemas no son producto de un error de opción, sino que emanan de la acción de fuerzas provenientes de otras realidades como las inclemencias climáticas, plagas o el ser humano que decide derribarlo o quemarlo, terminando incluso con su esencia y existencia tal. Es evidente que es la realidad –humana, tal como dijimos, quien no sólo tiene mayores problemas existenciales sino quien también los causa: contamina aires, aguas y suelos, extermina especies, siembra sin preocuparse del equilibrio ecológico, consume nicotina, alcohol y todo tipo de drogas que sabe le dañan; unos pocos ocupan grandes extensiones para vivir e inventamos y usamos medios no naturales para existir -el avión para volar más alto y rápido que cualquier ave, el vehículo para correr más veloz que el lince, el teléfono para interconectarse en forma inmediata, superando tiempos y distancias, máquinas para derribar montañas y acortar caminos, fabricamos olores artificiales, microscopios, observadores satelitales, calendarios y horarios, dinero, aparatos para hacer fuego a voluntad… etc. A diferencia de las otras realidades, orgánicas o inorgánicas, nuestra existencia es abierta, esto es, no determinada, libre: debemos optar constantemente qué hacer, con nosotros y con lo y los demás. Debido a ello, nuestra existencia se nos complica; debemos optar cómo existir y podemos errar, pues nuestras posibilidades son múltiples y de nosotros dependen que sean más. Esta opción en la forma de existir, es tal, que trasciende (va más allá, supera) cualquier límite natural; tanto positiva como negativamente. Alguien inventa la bomba atómica y alguien da la orden de activarla… otros nacen con discapacidades y hacen los que otros con más potencialidades naturales no realizan. Sí, no sólo somos los mayores creadores de problemas sino los mayores solucionadores.
Pues bien, la existencia al no ser dada hecha, es otorgada en gran parte en potencia. Tenemos entonces, que existen dos formas de existir: Existencia en potencia y existencia en acto. La potencia es una forma de existencia; tal como lo dice la palabra, es la existencia como fuerza, poder, capacidad, posibilidad. En el ser humano recién gestado está en potencia el caminar, bailar, jugar, reír, escribir un poema, descubrir una galaxia, salvar o destruir a gran parte de la humanidad… La existencia en potencia es real, no la confundamos con la no existencia que no es real, no es algo, no existe. En un gato, por ejemplo, no está en potencia ser un gran pianista, por eso nunca encontraremos a un gato amargado porque no puede realizarse componiendo música; sí encontraremos personas que luchan por estudiar para ser el gran pianista, pues, realmente ya lo son; sólo que lo existen en potencia. En potencia somos grandes personas, porque nuestra esencia lo es; pero hay que descubrir y realizar esas potencias; existirlas en acto (actualizarlas) cuando aún es tiempo, pues muchas de esas potencialidades están condicionadas por notas adventicias de nuestra realidad: a los 60 años es demasiado tarde para actualizar recién las potencialidades que nos habrían permitido ser grandes bailarines clásicos. Por otra parte, actualizar ciertas potencialidades, puede implicar la disminución de otras: quien se dedica a ejercitar boxeo, debilitará la motricidad fina que se requiere para ser un gran joyero o médico cirujano.
En el caso de las realidades inorgánicas, hay una serie de potencialidades que se van activando (actualizando), dependiendo de las acciones de una realidad sobre otra. Por ejemplo, el metal plomo, tiene en potencia una gran elasticidad que se actualiza, dependiendo de las temperaturas del ambiente que, entonces, distiende o extiende sus átomos. Igualmente los organismos – vegetales, fungis, bacterias, animales- tal como hemos dicho, tienen una serie de potencialidades orgánicas, naturales. En la semilla de ciruelo está su ser entero, sólo que en potencia actualizándose: sus raíces, tronco, ramas, flor, fruto… sus procesos alimenticios, con todas las potencialidades y actualizaciones constantes en juego; las potencialidades para captar sus nutrientes, transformarlo, distribuirlos a todas las células y eliminar las sustancias de desecho; las potencialidades para dirigir sus hojas hacia el sol o las raíces hacia la tierra y el tallo hacia las alturas, las posibilidades de cerrar y abrir sus flores; sus potencialidades reproductivas… Toda esta existencia orgánica predeterminada por su esencia orgánica que encierra en sí estas notas derivadas que se van actualizando en el juego con el ambiente; pero en forma no intencional… Dejemos hasta aquí este tema de gran importancia para entender la educación, para tratarlo más adelante. Sólo digamos que minerales, vegetales y animales son inocentes… usted y yo: no. Somos responsables de lo que decidimos hacer y no hacer; de nuestros cometidos y de nuestras omisiones y sus consecuencias. Vamos a otro de los atributos de la realidad. La realidad actúa… Pero antes, un esquema para que tengan presente la estructura de la realidad, de acuerdo con sus atributos…
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- Ser
- Esencia, Talidad y Substantividad
- Substantividad a diferencia de sustancialidad
- Esencia a diferencia de “notas constitutivas derivadas”
- “Existencia en potencia” a diferencia de “no existencia” y de “existencia en acto”
- Notas adventicias
- Diferencia entre cambios substantivos y cambios sustanciales
- Relación entre esencia, notas adventicias y existencia
- ¿Problemas esenciales y/o existenciales?
- Realidades cuya existencia está predeterminada y realidades cuya existencia es abierta o libre
2. Fundamentos Ontológicos de la Educación
LA REALIDAD COMO DE SUYO
Con respecto al sentido que otorgamos a las realidades, es absurdo hacer una indagación científica del sentido que damos a cada realidad, pues –ya dijimos- ese sentido varía constantemente de una persona a otra y de un momento a otro: no tiene sentido que exista una ciencia de la pulsera, collar, relicario o rosario; la química lo que estudia es el oro, plata, cobre, etc. Lo que sí es cierto, que con el sentido mismo se vinculan, por profesión, artistas, artesanos, técnicos, ingenieros. El artesano, por ejemplo, nos propone que no nos quedemos en la piedra sino en el sentido de cenicero, colgante o pisapapeles que podemos dar a la misma. Periodistas, historiadores, psicólogos, filósofos, educadores, religiosos, economistas, políticos se moverán en ambos sentidos: tratando de desentrañar la realidad misma, pero también o principalmente, el sentido que le damos.
Ahora bien, el ser humano no sólo da diferentes sentidos a la realidad; sino que inventa, fantásticamente, arrealidades, esto es, idea y da forma a seres no reales: Bolt, Batman, Dumbo, Shrek y Fiona, Familia Simpson, Viejo de Pascua… Inmediatamente, todos sabemos a quién se refieren con estos nombres, como también sabemos que no son reales: Alguien los ideó, conceptualizó, describió, inventó una historia de vida, imaginó su figura y dio “cuerpo” comunicarlo…. Creó todo un mundo ficticio para hacerlo “creíble”: Pero sabemos que de suyo no son reales y, a diferencia de ese sentido que damos a una realidad que de suyo tiene un sustento real, estas no lo tienen. Así, entiendo lo que me quiere decir alguien cuando me cuenta que el chichón que tiene en la cabeza es producto de un macetero que le cayó encima y traducimos: le cayó un trozo de greda con tierra y plantas… Pero si alguien me dice que el chichón se lo hizo Wason, Shrek o el Viejo de Pascua o que la mordió Bolt, insistimos en que nos diga quién fue, pues estos seres mencionados no tienen sustento real.
Dialogar es ponerse en el lugar del otro, conocer su mundo; pues, aunque estamos en un mismo universo, cada mundo es distinto, según el sentido que vamos otorgando a las realidades, en el encuentro con ellas y durante el desarrollo de nuestra biografía. Mundos diversos, provenientes de realidades personales únicas, irreemplazables, en momentos también únicos de sus vidas. Mundos que se enriquecen a través del diálogo o se destruyen en el afán de dominio...
Es el filósofo Xavier Zubiri, quien otorga a la reflexión sobre la realidad, el carácter de filosofía primera, fundamental, sustento de toda filosofía, base de todo otro conocimiento y decir académico (el académico, a diferencia del mero opinante, es quien puede dar razón de su decir). Pues bien, aquí accederemos sólo a lo más fundamental e indispensable de este saber ontológico, de tal forma incorporemos o recordemos una serie de conceptos y distinciones necesarias para, consecuentemente, lograr una visión integradora, crítica y fundamentada de la realidad educativa: educando, educadores, sus acciones y obras. Esto mismo, nos permitirá no caer en una serie de confusiones habituales en quienes no tienen estas nociones, base de todo saber.
Hace muchos años atrás… siendo estudiante universitaria de tercero, me inscribí en un curso sobre Xavier Zubiri… Entonces, lo admiré y odié. El “odio” surgió porque entender su libro “Sobre la esencia”, de 521 complicadas páginas, era un reto que acaparaba toda mi atención y máxima dedicación; además, echaba por tierra una idea fundamental de su maestro José Ortega y Gasset –para quien la vida era la realidad radical- a quien yo admiraba por su personalidad, estilo de escribir y coraje... En ese libro, Zubiri hacía una propuesta ontológica distinta, compleja, profunda… Fue una de esas ideas la que me marcó profundamente, como persona y como profesional: una idea que sentí expresaba magistralmente una verdad indiscutible pero no considerada: La realidad es el fundamento de todo saber y realidad es lo que es “de suyo”. Hasta entonces, la ontología había girado en torno al ser; ahora, Zubiri nos decía: el ser radica en la realidad, el ser es un atributo de la realidad; el ser no es lo primero sino la realidad y realidad es lo que es “de suyo”, esto es, es lo que es independientemente de lo que conozcamos, digamos, pensemos o sentido que demos a la realidad… Explico, ejemplifico:
Ante mí, tengo –entre otras cosas- una mesa, un billete de mil pesos, un libro, una naranja... Si la realidad es lo que es “de suyo” (de ella), la mesa en cuanto mesa, el billete de mil pesos, el libro…., no son reales; pues no debemos confundir lo que es cada realidad “de suyo” con el sentido que les doy en un momento dado y que puede cambiar constantemente.
Consejo: miren a su alrededor y fíjense en “la mesa” más cercana que tengan… así se entenderá con mayor facilidad: la filosofía es un quehacer que debe hacer cada cual y debe hacerlo desde la realidad; los mayores problemas surgen y no se solucionan porque el ser humano no quiere “ver” la realidad. Me refiero a un ver inteligente, que hace uso del entendimiento. Sigamos con lo nuestro…
Esta realidad a la cual llamo y uso como mesa, esto es, como algo donde puedo apoyar cosas, poner sillas alrededor para sentarnos y almorzar o, simplemente colocar un florero o candelabro… Esta realidad, “de suyo” – realmente- es madera; a esta realidad –de suyo- no le pertenece ser mesa… Si la llevo a un científico para que me diga qué realidad es: me dirá que es madera; de pino, encina o eucaliptus. Mesa es un sentido que hemos convenido darle; un sentido no le pertenece a ella como tal; tanto, que a esta misma realidad, en otro momento, le puedo dar el sentido de camilla, pieza de museo o barricada. Del mismo modo, estas realidades que llamo billete de mil pesos, libro, en cuanto realidades son celulosa, calcio, colorante vegetal. De hecho, para un niño de 5 años, lo que para nosotros tiene el sentido de billete, para él puede tener el sentido de juguete y, en otro momento, para mi puede ser una aplasta araña. (Unos años atrás, un niño tomó para usar como challa, lo que para sus padres era el boleto Kino ganador) Así, tenemos que a una misma realidad podemos otorgar distintos sentidos, dependiendo de las necesidades, imaginación, conocimientos o circunstancias en que nos encontramos. Por otra parte, a realidades “de suyo” distintas, les puedo otorgar un mismo sentido: Le da lo mismo al panadero que le pague con un “billete de mil pesos” -de suyo polipropileno biaxial- que con “dos monedas de 500 pesos” -de suyo metales alpaca (70% Cobre, 15% níquel, 15% zinc) cobre y aluminio. Es más, a dos realidades constituidas por idéntica esencia - polipropileno biaxial- podemos darles distinto sentido: a una llamaremos billete de 1.000 pesos y a la otra, billete de 20.000. Con esto estamos indicando que no siempre nos interesa la realidad en cuanto tal (de suyo) sino, la más de las veces, en cuanto sentido. Ese sentido puede ser utilitario (dinero), artístico (escultura), social (marca de ropa o plaza pública), religioso (templo o cruz), afectivo (foto), histórico - social (bandera nacional), afectivo religioso (argolla de compromiso), etc. Será al científico a quien interese, por vocación, dedicarse a investigar las diversas realidades en cuanto tales.
Esta realidad a la cual llamo y uso como mesa, esto es, como algo donde puedo apoyar cosas, poner sillas alrededor para sentarnos y almorzar o, simplemente colocar un florero o candelabro… Esta realidad, “de suyo” – realmente- es madera; a esta realidad –de suyo- no le pertenece ser mesa… Si la llevo a un científico para que me diga qué realidad es: me dirá que es madera; de pino, encina o eucaliptus. Mesa es un sentido que hemos convenido darle; un sentido no le pertenece a ella como tal; tanto, que a esta misma realidad, en otro momento, le puedo dar el sentido de camilla, pieza de museo o barricada. Del mismo modo, estas realidades que llamo billete de mil pesos, libro, en cuanto realidades son celulosa, calcio, colorante vegetal. De hecho, para un niño de 5 años, lo que para nosotros tiene el sentido de billete, para él puede tener el sentido de juguete y, en otro momento, para mi puede ser una aplasta araña. (Unos años atrás, un niño tomó para usar como challa, lo que para sus padres era el boleto Kino ganador) Así, tenemos que a una misma realidad podemos otorgar distintos sentidos, dependiendo de las necesidades, imaginación, conocimientos o circunstancias en que nos encontramos. Por otra parte, a realidades “de suyo” distintas, les puedo otorgar un mismo sentido: Le da lo mismo al panadero que le pague con un “billete de mil pesos” -de suyo polipropileno biaxial- que con “dos monedas de 500 pesos” -de suyo metales alpaca (70% Cobre, 15% níquel, 15% zinc) cobre y aluminio. Es más, a dos realidades constituidas por idéntica esencia - polipropileno biaxial- podemos darles distinto sentido: a una llamaremos billete de 1.000 pesos y a la otra, billete de 20.000. Con esto estamos indicando que no siempre nos interesa la realidad en cuanto tal (de suyo) sino, la más de las veces, en cuanto sentido. Ese sentido puede ser utilitario (dinero), artístico (escultura), social (marca de ropa o plaza pública), religioso (templo o cruz), afectivo (foto), histórico - social (bandera nacional), afectivo religioso (argolla de compromiso), etc. Será al científico a quien interese, por vocación, dedicarse a investigar las diversas realidades en cuanto tales.
Con respecto al sentido que otorgamos a las realidades, es absurdo hacer una indagación científica del sentido que damos a cada realidad, pues –ya dijimos- ese sentido varía constantemente de una persona a otra y de un momento a otro: no tiene sentido que exista una ciencia de la pulsera, collar, relicario o rosario; la química lo que estudia es el oro, plata, cobre, etc. Lo que sí es cierto, que con el sentido mismo se vinculan, por profesión, artistas, artesanos, técnicos, ingenieros. El artesano, por ejemplo, nos propone que no nos quedemos en la piedra sino en el sentido de cenicero, colgante o pisapapeles que podemos dar a la misma. Periodistas, historiadores, psicólogos, filósofos, educadores, religiosos, economistas, políticos se moverán en ambos sentidos: tratando de desentrañar la realidad misma, pero también o principalmente, el sentido que le damos.
Ahora bien, el ser humano no sólo da diferentes sentidos a la realidad; sino que inventa, fantásticamente, arrealidades, esto es, idea y da forma a seres no reales: Bolt, Batman, Dumbo, Shrek y Fiona, Familia Simpson, Viejo de Pascua… Inmediatamente, todos sabemos a quién se refieren con estos nombres, como también sabemos que no son reales: Alguien los ideó, conceptualizó, describió, inventó una historia de vida, imaginó su figura y dio “cuerpo” comunicarlo…. Creó todo un mundo ficticio para hacerlo “creíble”: Pero sabemos que de suyo no son reales y, a diferencia de ese sentido que damos a una realidad que de suyo tiene un sustento real, estas no lo tienen. Así, entiendo lo que me quiere decir alguien cuando me cuenta que el chichón que tiene en la cabeza es producto de un macetero que le cayó encima y traducimos: le cayó un trozo de greda con tierra y plantas… Pero si alguien me dice que el chichón se lo hizo Wason, Shrek o el Viejo de Pascua o que la mordió Bolt, insistimos en que nos diga quién fue, pues estos seres mencionados no tienen sustento real.
IMPORTANCIA EDUCATIVA DE LA COMPRENSIÓN Y DISTINCIÓN ENTRE “REALIDAD”, “SENTIDO REAL” Y “ARREAL”
Explicado lo que es la realidad a diferencia del sentido real que podemos otorgar a la misma y la fantasía arreal, como futuros profesionales de la educación (pedagogos), ahora deberemos preguntarnos por qué es importante que tener claridad sobre estos conceptos y sus diferencias:
1º. Porque es necesario distinguir entre Universo y mundo:
Universo es el constructo (entretejido) de realidades como tales. Hablamos de constructo para indicar que las realidades que conforman el Universo están actuando unas sobre otras y el todo sobre cada una…. Cada realidad está en respectividad con las demás y con el todo, aunque no sean conscientes de ello, pues la roca no es consciente de la acción de olas, moluscos, vientos y pájaros sobre ella… El Universo es un todo (Uni-verso) complejo; en constante transformación debido a la actuación de unas realidades sobre otras y a la aparición de nuevas realidades. El Universo, en cuanto realidad, es estudiado por la filosofía, por las ciencias… Cada ciencia lo estudia desde una perspectiva distinta, teniendo presente que sólo se trata de una perspectiva limitada de un todo dinámico, viviente, lleno de incógnitas y misterios que trascienden toda ciencia y filosofía… Precisamente, universitario es quien por amor al universo, se dedica a su descubrimiento (filósofo-científico) y/o cultivo (técnico, artista, educador…)
Mundo, en cambio, es el Universo, la realidad, pero en cuanto vivenciada, admirada, imaginada, intuida, ideada, creída, anhelada, amada, despreciada, temida… por cada uno, incorporando también las arrealidades… esto da lugar a que en un mismo Universo, convivan mundos tan diversos: convergentes, paralelos, divergentes…. Un universo y tantos mundos como “experienciantes” del mismo. Mundos más simples, más complejos, más infrahumanos, más o menos superficiales o profundos…
Como educadores, debemos tener presente que estaremos siempre en contacto con mundos infantiles, mundos adolescentes, juveniles, con mundos más adultos (pero no por ello más maduros), mundos colaboradores… otros, agresivos. Mundos que se diferencian por las realidades que les rodean pero mucho más por el sentido que dan a ellas. Nosotros también tenemos nuestro mundo… El reto: lograr el diálogo y respeto entre mundos tan diversos que esperan de nosotros una orientación educadora para descubrir el Universo, cultivarlo, descubrirse, cultivarse y crear un mundo mejor. Por supuesto que no todo mundo es respetable, ni aceptable: no debemos aceptar el mundo de quien abusa y/o prostituye a los niños, o maltrata la naturaleza, las personas… Nuestra misión es educar: enseñar a distinguir entre perfeccionamiento y corrupción.
2º. Porque es indispensable tener presente que la realidad es lo que es realmente, independientemente de lo que pensemos, digamos o conozcamos de ella: En este sentido, la fidelidad no debe ser con quien piensa igual o distinto, sino con la realidad.
El 15 de septiembre de este año, la Nasa informa del descubrimiento que hace de la existencia de un mundo con una puesta de sol doble. “La misión Kepler de la NASA ha realizado la primera detección inequívoca de un planeta circumbinary - un planeta que orbita dos estrellas - a 200 años luz de la Tierra…” ¿Qué significa, realmente, este descubrimiento? ¿Significa que este doble sistema solar es real desde que es descubierto o que es real “de suyo”, independientemente, tengamos o no idea de él? ¿La gravedad hacia el centro de la tierra, existe sólo desde que se enunció la ley de gravedad, o es independiente de ella?
La respuesta a lo anterior, consecuentemente, nos debe llevar a distinguir entre la realidad y las ideas o creencias que nos formamos de ella. Así, es muy posible que una persona no tenga idea de que está infectada por el VIH, a pesar de que esa realidad se aloje desde algún tiempo en su cuerpo y así, sin intención la traspase a su pareja, contagiándola. Sí, la realidad es real, independientemente de nuestro saber sobre ella y de lo que digamos sobre la misma. Así como nosotros también somos reales, independientemente del conocimiento que tengamos sobre nosotros mismos o del que los demás se hayan hecho de nosotros. La realidad es real de suyo, aunque muchas veces no queramos admitirlo y actúa de acuerdo con lo que es y no de acuerdo con lo que decimos o queremos.
Hay realidades sobre las cuales su realidad es constantemente puesta en discusión: Dios, demonios, ángeles, duendes, hadas, reencarnación… Lo cierto es que sus realidades, al igual que las realidades materiales, no dependerán de que las aceptemos o no: si Dios es real, lo será aunque todos lo neguemos e, inversamente, si no es real, no lo será, aunque todos lo aceptemos. Es importante, por lo tanto, estar siempre alerta, no vaya a ser que lo que aseguramos no sea tal. La realidad es real, lo sepamos o no; nos guste o no nos guste y, aunque es cierto que el sentido que podamos darle depende de cada cual, no todo sentido tiene “sentido”, pues requiere de una realidad cuya naturaleza lo sustente. Podemos tener mucha hambre, pero al arsénico no le podemos dar el sentido de alimento nutricio, como tampoco se lo podemos dar a la nicotina, por mucho que deseemos justificar su consumo. Para usar como mesa, no nos servirán realidades líquidas; como tampoco podemos dar el sentido de amigo –por mucho que lo deseemos- a quien siempre te deja solo cuando más requieres de su compañía.
3º Porque la incomunicación se da por la incapacidad de atender y respetar el mundo del otro:
¿Cuántas veces lloraron por su “tuto” o juguete favorito y les dijeron que no tenía importancia? ¿Cuántos papeles de dulce o pétalos de flores se guardan como preciados tesoros? ¿Por qué los habitantes nativos de Chaitén no querían otro lugar para vivir? ¿Por qué nuestra casa puede volverse irreemplazable? ¿Por qué necesitamos de la música, de un poema o, simplemente, disfrutar de la belleza de un atardecer sin interrogantes? El hogar, la escuela, el templo, la universidad, no son las estructuras de piedra, ladrillo o madera sino ese sentido real que está en el alma del hombre. El educador debe enseñar a descubrir no sólo la realidad "de suyo" sino el "sentido real" con que cada cual reviste la realidad: quien sólo descubre la celulosa, jamás descubrirá la bandera de su patria, la foto del amado-a, el dibujo o carta que se guarda como recuerdo de una niñez o adolescencia…
Dialogar es ponerse en el lugar del otro, conocer su mundo; pues, aunque estamos en un mismo universo, cada mundo es distinto, según el sentido que vamos otorgando a las realidades, en el encuentro con ellas y durante el desarrollo de nuestra biografía. Mundos diversos, provenientes de realidades personales únicas, irreemplazables, en momentos también únicos de sus vidas. Mundos que se enriquecen a través del diálogo o se destruyen en el afán de dominio...
¿La educación considera la diversidad de mundos; entrega las herramientas que cada ser necesita para descubrirse y así construir su mundo, acorde su realidad personal? ¿Los educadores, están conscientes de que las discapacidades de unos se complementan con las genialidades de los otros y que gracias a esas discapacidades y genialidades, todos tenemos un lugar importante en este Universo y en nuestros mundos? Gracias a mi discapacidad para la gimnasia olímpica, simplemente, me siento a admirar y disfrutar la destreza y armonía con que ejecutan saltos, nados, carreras otras personas para quienes, en cambio, su capacidad o don es una vocación, trabajo y responsabilidad de la cual deben dar cuenta… Gracias a ello, la música o canción que tú creas o interpretas (recreas), yo sólo debo aprender a apreciarla y disfrutarla... El limón debe ser un limón de calidad, pero limón; no debemos intentar transformarlo en dulce durazno… Nunca quise ser médico, pescador ni empresario o costurero; pero admiro y agradezco del mismo modo a todos ellos; pues todos son igualmente valiosos e indispensables... Como educadores, debemos ayudar en el proceso de descubrimiento de la verdadera realidad que somos y enseñar a construir responsable y respetuosamente nuestros mundos; debemos enseñar a habitar el Universo y enseñar a usar y crear las herramientas necesarias para el cultivo de todos. Nada más injusto que la igualdad; por ello lo justo es la equidad, que es la que considera la realidad de suyo, sus diversidades y sus sentidos reales…
4º Porque, como filósofos y científicos anhelamos descubrir y entender el Universo; como técnicos, deseamos cultivar sus potencias, modificarlo, sacarle provecho; como artistas, deseamos embellecerlo combinando lo que la naturaleza espontáneamente no hace y, como educadores, debemos enseñar a descubrir y a asumir el verdadero sentido de estos quehaceres, de tal forma nuestros educandos dispongan de su saber para la construcción de un mundo mejor y de una convivencia en justicia y paz.
5º Porque el educador debe dar espacio no sólo a la ciencia, la filosofía, técnica y bellas artes, sino a la fantasía que permite al hombre descansar de la responsabilidad que tiene ante el Universo, ante nuestro propio mundo y ante el mundo de los demás. Por cuanto la realidad actúa como tal, muchas veces sentimos la impotencia de no poder hacer algo efectivo para construir ese mundo mejor que anhelamos o evitar su destrucción. Árboles y fauna, producto de las inclemencias del tiempo, catástrofes, incendios intencionales o no, mueren sin que lo podamos evitar; las noticias nos muestran ballenas que son brutalmente asesinadas, niños mueren producto de la hambruna que azota a pueblos completos, los narcotraficantes se enriquecen a costa de la destrucción humana, las familias entran en crisis... Es inevitable sentir impotencia. Nos sentimos tan pequeños y es tanto lo que hay que hacer y tan pocos los que realmente desean hacer algo… El error es mirar directamente el todo: no puedes cambiar directamente el Universo y todos sus mundos; pero, indirectamente, sí. Educa, entrega una formación (no sólo información) a una persona y esa persona formará e influirá en miles. (Este es el mensaje del film “Cadena de favores”) Pero volvamos a nuestro punto: el hecho es que la realidad nos complica, nos responsabiliza. Debemos descansar; no debemos enfermar ni caer en depresión... Y aunque dormir y alimentarse es importante para reponer energías, no es suficiente; necesitamos que nuestras almas descansen del dolor, de la responsabilidad… Para ello, es necesario el juego, el paseo, la conversación, disfrutar la música preferida, reír y, fantásticamente, acceder a ámbitos que se saben no-reales.
Los ámbitos no-reales adquieren un sentido real aunque no tengan un sustento real y ello es lo que nos permite entrar en un juego de disfrute y descanso. En estos mundos de fantasía, los árboles arrancan, los elefantes son bomberos, los búhos preparan brebajes mágicos que sanan heridas y Dumbo tiene orejas grandes que le permiten volar. Así, ideamos y damos “cuerpo” a una serie de “seres” que sabemos no son reales pero los necesitamos para reír y equilibrar el dolor con la alegría: el trabajo con el descanso. Por ello es importante el cuento de hadas, donde la princesa siempre es rescatada, el príncipe mata al dragón y el mundo del bien triunfa. Por ello, el Viejo de Pascua viene cada año, el ratón trae una moneda cuando se cae un diente y el conejito de Pascua de Resurrección esconde huevos de chocolate. Sí, el hombre no sólo necesita descubrir la realidad, dar sentido a la realidad, sino inventar arrealidades, haciendo uso de su fantasía.
CONCEPTUALIZACIÓN FUNDAMENTAL
- Realidad es lo que es “de suyo” (La realidad es el fundamento de todo saber)
- El sentido real (Es absurdo hacer una indagación científica del sentido real que damos a cada realidad)
- La arrealidad y su importancia
- Universo y Mundo
- Diferencia entre realidad y la idea o creencia sobre ella
- El científico y el educador ante la realidad, sentido real y arrealidad
AUTOEVALUACIÓN
1. ¿Podría desarrollar una reflexión sobre las realidades que hoy más conflicto provocan al ser humano y analizar en qué medida esos conflictos son provocados por la realidad en cuanto tal o por el sentido que se les da? ¿De qué forma podría abrirse una vía de solución?
2. ¿Cuáles son las realidades sentido o los sentidos reales que son más importantes para usted? ¿Son conflictivos o no; por qué?
3. ¿Cuáles son los sentidos más sin sentido, que piensa deben ser tratados como parte de su formación profesional, para poder hacer un aporte a sus futuros educandos?
4. ¿Cuál es el aporte de su especialidad en el descubrimiento y/o cultivo del Universo?
5. ¿Qué mundos le impactan mayormente; ya positiva o negativamente? ¿Por qué? ¿Tiene algún deber ante ellos; actualmente y/o en el futuro?
6. ¿Cuáles son los ámbitos en los que es más difícil el diálogo, por qué?
7. ¿Qué propuesta educativa podría hacer, considerando alguno de los puntos tratados? Explique y/o fundamente su propuesta.
8. A partir de un análisis de cualquiera los siguientes videos, realice una reflexión desde una perspectiva educativa, demostrando su comprensión de los conceptos de "realidad de suyo" "sentido real" y "lo arreal"
La vida es bella... " ¡Hemos ganado!" Exclama el niño; para él, todo ha sido un juego...; para sus padres... un sacrificio de amor: el regalo de la inocencia, de no perder la niñez.
La vida es bella... " ¡Hemos ganado!" Exclama el niño; para él, todo ha sido un juego...; para sus padres... un sacrificio de amor: el regalo de la inocencia, de no perder la niñez.
Para la reflexión… Cadena de Favores
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